Matthias Kleinhempel: “El liderazgo ético y con el ejemplo es esencial para tener programas de Compliance efectivos”

En el marco del segundo encuentro del Grupo de Trabajo Ética y Compliance de CAMBRAS, recibimos la visita de Matthias Kleinhempel, abogado de la Universidad de Hamburgo y profesor full time en el Centro de Gobernabilidad y Transparencia del IAE.

En la siguiente entrevista hablamos con el especialista en Buenas Prácticas en los Negocios sobre la importancia de los Programas de Compliance en las empresas, las características que deben tener para ser efectivos y el rol del Compliance Officer, entre otros temas.

¿Cuáles son las ventajas de contar con un Programa de Compliance?

Los Programas de Ética y Compliance brindan apoyo al Directorio y los Ejecutivos de las compañías para tomar buenas decisiones en momentos difíciles. Además de otorgar transparencia interna y ante terceros, son fundamentales para que las organizaciones puedan defenderse ante posibles riesgos. Tener un Programa considerado efectivo por la Justicia es precondición para mitigar posibles castigos.

¿Qué deben tener los Programas para ser efectivos?

Para tener un Programa de Compliance efectivo las empresas deben mantener una cultura organizacional que fomente una conducta ética y el compromiso con el cumplimiento de las normas. Es importante que los Programas sean dinámicos y que se vivan en la práctica, como así también la utilización de datos y métricas para su desarrollo, entre otros aspectos.

¿Existen modelos para su diseño e implementación?

Se encuentra la nueva guía para los Programas de Compliance del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) que enumera los puntos a seguir para que sean efectivos. Sin embargo, a nivel nacional es suficiente con seguir los lineamientos para la implementación de Programas publicados por la Oficina Anticorrupción (OA), que son correctos y similares a los del DOJ. El único limitante que tienen ambas guías es que están centradas en temas de anticorrupción y el Compliance es mucho más que eso. Hay otros asuntos relevantes como discriminación, protección de datos y lavado de activos que deben ser contemplados.

¿Cuánto incide el Compliance en la agenda laboral del CEO?

El Compliance debe ser un tema diario, dinámico y permanente. Se encuentra entretejido con la cultura de la organización. Así, el “tone at the top” o liderazgo ético desde lo más alto de una organización es uno de los factores decisivos para el desarrollo de los Programas. Es necesario el compromiso de los directorios y del senior management en la construcción y mantenimiento de una cultura corporativa de integridad.

¿Qué relación observas entre la digitalización y el Compliance?

Los procesos de digitalización y el Compliance se relacionan cada vez más, sobre todo en temas de inteligencia artificial y big data. En la actualidad es posible seleccionar información de una gran masa de datos no ordenados y focalizar los recursos de las organizaciones allí donde los riesgos son más altos. No obstante, hay dificultades para corroborar la veracidad de esos datos por lo que es necesario el trabajo humano para chequear si la información es fidedigna.

¿Qué le sugerís a una organización para iniciar un Programa de Compliance?

En primer lugar, sugiero contar con un Compliance Officer dado que es necesario un especialista que tenga los recursos, el tiempo y el conocimiento adecuado para comenzar con la planificación y el diseño del Programa. El primer paso consiste en realizar un mapeo de riesgos, y en base a esos resultados se redacta un código de ética o conducta, incluyendo las principales políticas de la institución. A su vez, es relevante mantener actualizados dichos programas.

¿Cuáles son las cualidades que debe poseer un Compliance Officer?

Debe actuar con respeto por las normas y procedimientos, contando con una mirada transversal a toda la organización. Es importante que tenga empatía para relacionarse con todas las áreas de trabajo y construir vínculos de confianza con todos los miembros, fomentando la transparencia y el buen dialogo. En este sentido, el Compliance Officer es un constructor de sensibilidad.

¿Cuáles son los principales desafíos de esta figura en los próximos años?

Se encontrarán con una creciente digitalización de su trabajo. Muchas de sus tareas operativas se van a automatizar, lo cual es positivo ya que podrán disponer de más espacio y tiempo para enfocarse en los aspectos humanos y éticos de la empresa. Esto implica más instancias de entrenamiento para los directivos y ejecutivos.

¿Qué actividades impulsan desde el Centro de Gobernabilidad y Transparencia del IAE?

Buscamos promover la ética y las buenas prácticas en los negocios a través de la investigación, enseñanza y apoyo a empresas. Aspiramos a construir una comunidad de aprendizaje entre profesionales que se desempeñan en estas temáticas, tanto en Argentina como en la región. Además, realizamos en forma gratuita distintos talleres y una conferencia anual centrada en temas de Compliance, lucha contra la corrupción, integridad y gestión de riesgos.

Relacionadas